Cavitación en bombas: qué es, qué la causa y cómo evitarla
La cavitación en bombas es una de las principales causas de daño en sistemas hidráulicos. Reconocé los síntomas, entendé las causas y evitá fallas costosas.
MANTENIMIENTO Y GUÍAS
Badema
9/1/20262 min read


La cavitación es una de las causas más comunes de daño prematuro en bombas industriales, y también una de las más subestimadas. No porque no haga ruido — al contrario, el ruido es precisamente la señal de alerta. El problema es que cuando ya se escucha, el daño ya empezó.
¿Qué es exactamente la cavitación?
En términos simples: ocurre cuando la presión en algún punto del interior de la bomba cae por debajo de la presión de vapor del líquido que está transportando. Eso genera burbujas de vapor dentro del fluido. Cuando esas burbujas se desplazan hacia zonas de mayor presión, colapsan de forma violenta en microsegundos, liberando energía que impacta directamente sobre las superficies metálicas del impulsor y la carcasa.
El resultado visible: picaduras, erosión, vibración, ruido similar al de gravilla o cascada, pérdida de caudal y eficiencia. En casos crónicos, falla mecánica total.
Causas más frecuentes
Hay dos grandes orígenes:
Cavitación por succión (NPSH insuficiente)
El caso más común. Ocurre cuando la bomba no recibe el líquido con suficiente presión en la entrada. Las razones pueden ser: nivel del depósito de succión demasiado bajo, tuberías de succión con diámetro insuficiente o demasiado largas, válvulas parcialmente cerradas, filtros obstruidos, o temperatura del líquido demasiado alta que reduce su presión de vapor.
Cavitación por recirculación
Aparece cuando la bomba opera muy por debajo de su punto de diseño (por debajo del caudal mínimo). El fluido comienza a recircular dentro del impulsor generando zonas de baja presión localizadas.
Cómo identificarla
Las señales típicas son: ruido similar al de gravilla o cascada dentro de la bomba, vibración inusual, caída de caudal y presión sin causa aparente, y temperatura elevada en la carcasa. Si el equipo ya fue desmontado para revisión, las picaduras y erosión en el impulsor confirman el diagnóstico.
Cómo prevenirla y corregirla
La prevención parte del diseño: verificar que el NPSH disponible supera siempre al NPSH requerido por la bomba, con un margen de seguridad adecuado. En instalaciones existentes, las correcciones más frecuentes son: bajar la bomba para reducir la altura de succión, aumentar el diámetro de la tubería de aspiración, controlar la temperatura del fluido, o reemplazar la bomba por una con menor NPSH requerido.
Si el problema es recirculación, la solución puede ser ajustar el punto de operación, instalar un bypass, o redimensionar el equipo para el caudal real de trabajo.
En Badema trabajamos con Grundfos, cuya herramienta de selección incluye verificación automática de NPSH para cada aplicación. Un error de dimensionamiento en este punto sale caro — consultanos antes de elegir.
