Bomba de agua no arranca o pierde presión: qué hacer
¿La bomba de agua no arranca o pierde presión? Mirá los motivos más comunes, incluso después de un corte de luz, y qué revisar antes de llamar a un técnico.
MANTENIMIENTO Y GUÍAS
Badema
9/7/20263 min read


Hay dos llamadas de técnico que se repiten semana a semana: "la bomba no arranca" y "la bomba perdió presión". En la mayoría de los casos, el diagnóstico empieza mucho antes de abrir el equipo.
Si la bomba no arranca
Antes de asumir una falla mecánica, revisá el circuito eléctrico. Las causas más frecuentes son:
• Protecciones eléctricas activadas (relé térmico, disyuntor) por una sobrecarga previa.
• Falta de tensión en una fase (en trifásico).
• Contactores o arrancadores en mal estado.
• Capacitor de arranque quemado (en bombas monofásicas).
• Bobinado del motor dañado.
Si el circuito está bien y el motor no responde al intento de arranque, el problema puede ser mecánico: impulsor bloqueado por cuerpos extraños, eje trabado por corrosión o falta de uso prolongado, o rodamientos gripados.
Si la bomba arranca pero pierde presión
Acá las causas son diferentes. Las más habituales:
• Aire en la instalación: la bomba no ceba bien o hay ingreso de aire por la tubería de succión.
• Desgaste del impulsor o los sellos: reduce el rendimiento hidráulico del equipo.
• Válvula de retención en mal estado que permite reflujo.
• Filtro de succión obstruido.
• Nivel de líquido en el depósito de succión demasiado bajo.
• Cambio en la viscosidad del fluido (temperatura o tipo de producto diferente al de diseño).
La bomba no arranca después de un corte de luz
Es uno de los casos más comunes: se corta la luz, vuelve, y la bomba no arranca o arranca sin presión. Casi siempre tiene que ver con cómo afectó el corte o el pico de tensión a la parte eléctrica. Estas son las causas más frecuentes:
1. Saltó el disyuntor o la térmica. Cuando vuelve la luz, el pico de tensión puede hacer saltar la protección del tablero. Es lo primero que hay que revisar: si está baja, subila. Si vuelve a saltar enseguida, no insistas, porque hay una falla en el motor o en el cableado.
2. Se activó el protector térmico del motor. Muchos motores tienen una protección interna que los apaga si se recalientan. Si la bomba intentó arrancar varias veces seguidas con tensión baja, puede haberse activado. Dejala apagada 20 o 30 minutos para que se enfríe y probá de nuevo.
3. Se dañó el capacitor. Es una de las piezas más sensibles a los picos de tensión. La señal típica es que el motor zumba pero no gira. En ese caso cortá la alimentación enseguida: si sigue zumbando, el bobinado puede quemarse. El capacitor se cambia rápido y no es caro, pero conviene que lo haga un técnico.
4. El presostato quedó trabado o desregulado. El presostato es el que le indica a la bomba cuándo arrancar según la presión. Con un corte puede quedar pegado o perder la calibración, y la bomba no arranca aunque se abra una canilla.
5. La bomba perdió el cebado. En bombas de superficie, si al cortarse la luz la cañería de aspiración se vació, entra aire y la bomba gira pero no levanta agua. Hay que volver a cebarla, o sea llenar el cuerpo de la bomba y la cañería con agua, antes de arrancarla.
Antes de tocar cualquier parte eléctrica, cortá la alimentación.
Si estás pensando en reemplazar el equipo de tu casa, en BADEMA tenemos bombas para el hogar con protección y presurización pensadas para el uso diario.
Cuándo llamar al técnico
Si después de revisar los puntos anteriores el problema persiste, o si el equipo tiene más de 3-4 años sin mantenimiento programado, conviene una revisión profunda. Una intervención preventiva a tiempo cuesta una fracción de lo que sale una parada de producción no planificada.
Si después de revisar estos puntos la bomba sigue sin arrancar o sin dar presión, conviene consultar con un técnico especializado antes de forzar el equipo. Un diagnóstico a tiempo evita daños mayores y paradas innecesarias.
Desde Badema brindamos diagnóstico en campo y servicio técnico. Si tenés un equipo que no responde bien, contactanos.
